Dic 24 2011

La Grenouillere

Por Luis Sancho

El primero de los cuadros que ilustra este post es, además de una de las obras más bellas que he visto, un punto y aparte en la historia de la pintura del siglo XIX. Se trata de La Grenouillere, de Claude Monet. Al igual que Auguste Renoir, Monet era un enamorado de los balnearios de la isla de La Grenouillere, cerca del Senna, y acostumbraba a sentarse en un restaurante junto a uno de los pequeños estanques de la isla.

Ambos pintores convinieron un día realizar una serie de cuadros relacionados con este maravilloso lugar, de hecho, uno de esos lugares retratados, la plancha flotante del estanque junto al citado restaurante, fue modelo para una de las parejas de cuadros más importantes y famosas de la historia de la pintura, ya que constituyen el inicio, según muchos expertos, de la era impresionista, que abanderarían nuestros protagonistas, junto con otros genios como Edouard Manet o Edgar Degas.

Dos puntos de vista similares pero distintos del mismo tema

La Grenouillere de Claude Monet (1869)
La Grenouillere (1869)
Claude Monet

Monet presenta en el centro de su composición la plancha flotante circular conocida como “Camembert” por su forma. En la derecha se sitúa el puesto de alquiler de botes, unido con una pasarela de madera a la zona central. La densa vegetación existente crea una zona de sombras en primer plano mientras que en el fondo las luces del sol iluminan los árboles y la otra orilla. Este contraste lumínico otorga un mayor efecto realista a la composición. La pincelada empleada por Monet es muy rápida, con largos toques de color que consiguen una mayor sensación de momentaneidad. Los jóvenes pintores impresionistas se alejan así de la tradición académica imperante en aquellos años finales de la década de 1860.

La Grenouillere de Auguste Renoir (1869)
La Grenouillere (1869)
Auguste Renoir

La obra que contemplamos presta atención a las figuras, trazadas con rápidos y seguros toques de pincel, situadas en la zona central del lienzo. La parte baja ha sido ocupada por las barcas, cortando algunas en un enfoque propio de la fotografía; al fondo, en la zona más soleada, están los bañistas, creados con trazos vigorosos. Los reflejos en el agua y las diferentes iluminaciones empleadas según zonas son los elementos más destacados de la escena, empleando Renoir un colorido en el que sobresale el verde y una pincelada corta, típica del Impresionismo.

A partir de este momento viviremos más de 30 años de pintura impresionista en el que muchos artistas, la mayoría de ellos autónomos, luchaban por cambiar el punto de vista del arte hacia una supremacia de la luz y el color, por delante del realismo y la nitidez de los objetos.

No preciso decir que es mi estilo favorito :)

Autor: Luis Sancho | Categoría: Arte y Cultura
Tags: , , , ,
Tiempo aproximado de lectura: 1m 54s
+++++
0 votos
Enviar Trackback a esta entrada

Sin Comentarios

No hay comentarios aún.

Escribir comentario

Nombre

E-Mail (opcional)

Web (opcional)

Luis Sancho

Luis Sancho

Ingeniero Informático
MBA IE
Fundador de Tenders.es
Fundador de ManyThings

Emprendedor en el sector de Internet y las Tecnologías de la Información.
 
A A