Los tontos no gustan de admirar las cosas sino cuando llevan una etiqueta
Georges Clemenceau

Jun 20 2008

El congreso del PP y la segunda Transición en España

Por Luis Sancho

Aguirre, Gallardón y RajoyEste artículo, probablemente, debería haberse llamado “La segunda parte de la Transición Española”, ya que el uso tan ligero y frecuente que muchos dan a la marca “Transición” la han convertido ya en un recurso esencial cuando tu objetivo político consiste simplente en convencer al público de que algo va a cambiar; demagogia pura, vaya. Y es que todas son “segundas transiciones”, ya que ninguna de ellas termina de arraigar, entre otras razones, porque su único sustento es eso, la demagogia.

No es el caso que nos ocupa, ya que no pretendo hablar de un nuevo cambio en la mentalidad de la gente, ni tan siquiera de la llegada del tan ansiado progreso, no es posible hablar de una segunda transición en España teniendo en cuenta que, en mi opinión, nos queda alguna gran asignatura pendiente para culminar la primera. Soy consciente de que la Transición Española acabó hace ya bastantes años; algunos hablan del 82, cuando la izquierda, por fin, goberno el país a través de unas elecciones verdaderamente democráticas, otros, como yo, opinamos que no se completó hasta el 96, año en el que los españoles comprendieron que no sólo la izquierda puede gobernar y que la derecha no tiene realmente nada que ver con el infausto régimen franquista.

Aún así, tantos años después (sean 12 o 26) de conseguir democratizar un país hasta entonces absolutamente dividido en dos bandos feroces, “las dos españas”, lo cual no debe ser sino enorme mérito de aquellos políticos de un consenso, no hemos conseguido completar el segundo gran proceso necesario para alcanzar dicho fin: la necesaria democratización de los partidos políticos. Y digo esto porque la democracia, sin ello, no es tal, y por lo visto estos últimos años, por mal camino vamos.

El bipartidismo que venimos sufriendo en España desde hace años no lleva más que a agravar la situación, ya que es imposible englobar todas las ideologías políticas existentes en tan sólo dos grandes partidos, sobre todo teniendo en cuenta que su falta de democracia interna les lleva a adoptar tan sólo una de ellas, la del presidente y su equipo, durante años, despreciando la opción de millones de afiliados incapaces de encontrar respaldo a sus ideas. El arma más letal que existe en la democracia de un partido no es más que el dedo de su presidente, estirado y siempre presto para eligir a sus anchas a todo tipo de cargos y a los sucesores al suyo.

El inmenso poder que ostenta la cúpula de los partidos en nuestro país no tiene cabida en un sistema absolutamente necesitado de consenso, moderación, pluralismo y libertad ideológic@s, lo cual sólo puede conseguirse a través de la participación y la opinión de los españoles. El bipartidismo existente no será tan acusado si dentro de cada partido existe, a su vez, diversidad de ideas y propuestas aunque, mediante elecciones primarias abiertas, acabe por presentarse una sóla de ellas, con cabida y representación para todas las restantes.

Rajoy y CospedalTodo esto viene al caso del Congreso Nacional del PP, que este fin de semana se celebra en Valencia, en el que, en principio, se pretendía elegir al candidato y presidente del partido para los próximos años, y digo se “pretendía” porque ya está elegido desde hace tiempo, se llama Mariano Rajoy, y no ha permitido que nadie planteara siquiera la posibilidad de intentar hacerle frente, lo hizo Esperanza Aguirre, y le ha costado un buen revolcón político que ha aprovechado a las mil maravillas sun más encomiado rival, Alberto Ruiz Gallardón, para hacerse valer como fiel escudero del líder popular. El resultado: Gallardón sube y Aguirre baja en cuanto a valoración por parte de los votantes del partido. Juan Costa lo intentó después, pero rápidamente tuvo que recular por falta de apoyos.

Y así las cosas, nos encontramos con un sólo candidato que será, lógicamente, elegido y la única manera de mostrar desacuerdo será mediante el voto en blanco, opción que será analizada por primera vez con lupa para medir el apoyo que coseche un Mariano Rajoy que, por otra parte, como ya dijera yo hace unas semanas, merece esta oportunidad de gobernar el partido con su equipo y a su manera después de cuatro años soportando las imposiciones de una herencia cuya radical ideología y crispada oposición le ha llevado a perder unas elecciones que han tenido como principal responsable la política nacionalista en el País Vasco y Cataluña (23 escaños de diferencia en estas dos regiones cuando la general fue de 15), liderada por la tan vitoreada María San Gil (responsable de los peores resultados del PP en la historia en Euskadi) y Daniel Sirera.

Pero la prueba definitiva de la falta de concepción democrática interna en el PP radica en la diferencia entre los números de participación y elección de compromisarios en el congreso de este fin de semana y el que ha de celebrarse en dos semanas en Madrid por parte del PSOE:

  • En el caso de los socialistas, 4.551 asambleas convocadas por las agrupaciones locales y 52 “congresillos” provinciales para que el 65% de los 350.000 militantes del PSOE votaran a las 350.000 personas que acudirán al mencionado congreso a pesar de que, curiosamente, el partido pase actualmente por uno de sus mejores momentos, por lo que no se ha de tomar ninguna decisión excesivamente importante como elegir líder o cambiar la línea política del mismo, el único objetivo es consensuar una serie de decisiones direccionales que les ayude a mantener su situación.
  • Estos datos contrastan con los ofrecidos por el PP, ya que sólo un escaso 3,67% de los 748.000 afiliados del partido ha participado en las votaciones para elegir a los 2.500 compromisarios que acudirán a un congreso que, como sabemos, debería tener una trascendencia mucho más importante en el devenir del partido, comenzando con la consolidación de un líder que ilusione y convenza para ganar las elecciones que vendrán en los próximos cuatro años (autonómicas, municipales, europeas, generales, …).

Viñeta de Ricardo en El Mundo

Viñeta de Ricardo en El Mundo

Por lo menos, Rajoy ha tenido el detalle de hacer público su equipo antes del congreso, no estaba obligado a ello, pero es que sería ya el colmo que los compromisarios le eligieran sin opción siquiera de conocer a la gente que va a trabajar con él. Los elegidos son María Dolores de Cospedal, como secretaria general, y Ana Mato, Esteban González Pons y Javier Arenas, como vicesecretarios de organización, comunicación y territorial, respectivamente. La elección, curiosamente, ha gustado a todos, populares y no populares, por lo que el partido ha cerrado filas en torno a ellos y afronta el congreso quizás en el mejor momento de unidad de los últimos meses, pero estos tres días prometen depararnos aún algunas sorpresas y momentos de tensión y ruido por parte de un sector, el aznarista, que promete morir luchando o, al menos, gritando.

Por lo pronto, el discurso de Aznar ha sido traspasado al sábado (relegado pues a un segundo plano), dejando el domingo el total protagonismo al líder ¿sólido? Mariano Rajoy. El lunes… hablamos.

Autor: Luis Sancho | Categoría: Opinión | 5 Comentarios
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May 23 2008

Bueno para el PP

Por Luis Sancho

Mariano RajoyAl estilo de Santiago Gómez Pintado, aquel candidato a la presidencia del Real Madrid, no tengo otra frase para describir el éxodo que está sufriendo el Partido Popular en las últimas semanas a raíz de la política de nombramientos que Mariano Rajoy ha venido llevando a cabo tras la derrota electoral. Primero Zaplana, luego Acebes, San Gil y por último Ortega Lara han sido los protagonistas de una serie de dimisiones y renuncias que han convertido la sede de Génova en un fuerte de batalla interna que pone en peligro la integridad de un partido dividido en dos grandes bandos, liberales y conservadores, que comparten más bien poco y que están irremisiblemente condenados a la escisión.

Los sectores más conservadores, también llamados popularmente “aznaristas” o “ala dura” por algunos medios, parecen reacios a pasar el testigo a un grupo de jóvenes liberales que rechazan todas aquellas posiciones radicales y autoritarias de sus antecesores, proponiendo un nuevo modelo de partido más centrista y negociador que les ayude a recuperar la confianza de los españoles.

Hace poco más de 8 años que la cúpula del PSOE decidió convocar un gran congreso nacional para elegir, a través de unas primarias, al secretario general y futuro candidato del partido en las elecciones generales venideras para así, con el apoyo de los miembros del partido, erradicar del mismo a aquellos grupos de socialistas radicales que seguían insistiendo en imponer sus principios marxistas en nuestro país. Cuatro años después, y con una gran mayoría de caras nuevas que conformaban lo que Zapatero llamaba “La Nueva Vía” (más centrista y moderada), consiguieron de nuevo el apoyo de unos españoles que poco tiempo antes les tildaba de corruptos y rojos.

¿No debería el PP hacer lo propio? ¿No debería deshacerse de todas aquellas personas que ensombrecen la imagen del partido, sea o no merecidamente? Los españoles tienen que darse cuenta de que algo ha cambiado, de que ha existido una verdadera renovación en el partido. Como decía hace unos días un columnista cuyo nombre no recuerdo, una vez hemos conseguido pasar con éxito La Transición hacia la democracia en nuestro país, debemos construir una segunda Transición, la que nos lleve a la democratización de los partidos políticos, que acabe con las elecciones a dedo de los candidatos y los caciquismos empleados por los antiguos miembros de gobierno.

Partido Popular

En el caso actual del PP, las dimisiones de representantes de estos sectores afines a Aznar, que es quien parece estar orquestrando este ataque sin reparos a la figura de Mariano Rajoy, no hacen finalmente sino librar al partido de estas figuras poco valoradas por la gran masa pública, lo cual es definitivamente bueno para el PP. Las razones esgrimidas, en general, se realacionan con una falta de confianza en el líder popular por su presumible cambio de política en muchos aspectos esenciales de la política española.

Pero quienes son estas personas, por supuesto que no están elegidas al azar, sobre todo las dos últimas, San Gil y Ortega Lara. Se trata de personajes que gozan del respeto que les da su situación y su pasado, una imagen irrefutable de valor y principios fijos que nos les otorga en absoluto la razón en sus ideas. Estamos de acuerdo que San Gil es una mujer integra y tiene un par de narices, no lo discute nadie, pero eso no impide que se trate de una mentalidad absolutamente cerrada y extremista, y que menos decir de Ortega Lara, que el hecho de haber permanecido año y medio secuestrado por ETA no le otorga, en absoluto, capacidad para la política ni razón sobre el resto de los españoles. San Gil decía ayer que antes de tomar su decisión habló largo y tendido con Aznar, pero que éste no le había dado ninguna pauta concreta. Ya… Resulta ridículo acudir a protestar al ex-presidente sobre algo que entra dentro de la normalidad política, como es la renovación de un partido que ha perdido dos elecciones consecutivas, especialmente esta última en Cataluña y el País Vasco, donde esta señora ha cosechado un estrepitoso fracaso, que por algo será.

Mariano Rajoy y María San GilHace bien, pues Rajoy, en no insistir demasiado en su vuelta atrás (45 minutos en un hotel no parece mucho interés por parte del candidato popular), ya que no hay ninguna razón por la que éste deba plegarse a las peticiones de la ya futura ex-presidenta del PP en el País Vasco. Está claro que su proyecto ha fracasado estrepitosamente en esa zona, igual que en Cataluña, y es que la política territorial no debe necesariamente ser tan radical, no negociar con terroristas no tiene por qué implicar cerrarse en banda con los partidos nacionalistas no violentos; los nacionalistas existen en España, hay que aceptarlo, pero no rechazarlos radicalmente, se trata de pactar con ellos, negociar, sentarse, en definitiva, con ellos y llegar a consensos y acuerdos bilaterales. Y lo mismo debe hacerse con otros sectores de la política, como la inmigración, la homosexualidad, la sanidad, la educación, etc.

Pero, ¿puede un candidato presidencial como Mariano Rajoy cambiar sus ideas políticas de la noche a la mañana? Algunos creen que no debe y que le quita credibilidad. Yo, sinceramente, no lo veo de esa manera, por desgracia. Nunca he visto a Rajoy cómodo en el papel que se ha visto obligado a interpretar como candidato, no creo, de verdad, que se considere conservador ni comulgue con muchas de las ideas que le han impuesto, le consideró una persona políticamente liberal y mucho más centrista, el problema es que lleva cuatro años rodeado de una serie de personas muy poderosas, afines y apoyadas por Aznar, que no le han permitido libertad de movimientos.

Ahora, hace unos meses, ha perdido unas elecciones generales con la mencionada carga y ha decidido, definitivamente, intentarlo con fidelidad a sus ideas, las originales, y la única manera de llevar esto a cabo no es otra que formarse su propio equipo de trabajo, con gente jóven y con ganas que aporten al partido unas ideas más modernas y moderadas que les ayuden a alcanzar la confianza de la población española.

Sigo sin ver a Rajoy como el candidato perfecto, pienso que los hay mejores en el partido, pero también creo que si estoy en lo cierto tiene derecho a intentarlo, y le veo dispuesto a desprenderse de toda el “ala dura”, sin tapujos y con muchísimo valor, para conseguir su objetivo. Veremos, tras el congreso de junio, cómo evoluciona esta guerra sin cuartel que, por desgracia, parece que no terminará hasta el final de la legislatura.

Por lo pronto ya tenemos organizada una buena para mañana viernes; a las 12 de la mañana, coincidiendo con la reunión de Rajoy con los alcaldes para discutir sobre financiación local, hay convocada una quedada en favor de María San Gil y Jose Antonio Ortega Lara, con su correspondiente contra a la misma hora en favor del presidente popular, ambas convocatorias difundidas por el medio de moda en esto de la política, el SMS. Miles de bromas han salido y saldrán mañana a raíz de todo esto, y los simpatizantes del partido, pegándose entre ellos ante la sede nacional.

Guerra de SMS en el PP

Guerra de SMS en el PP

Y a todo esto, Zapatero disfrutando de una oposición más que tranquila.

Autor: Luis Sancho | Categoría: Opinión | 1 Comentario
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May 08 2008

[La frase del día] Mariano Rajoy y la dirección del PP

Por Luis Sancho

El PP y su dirección han demostrado que saben sobreponerse a circunstancias difíciles y volveremos a hacerlo.

Mariano Rajoy

Pero, ¿qué dirección? Si los has echado a todos, ya sólo quedas tú.

Fuente | El Mundo

Autor: Luis Sancho | Categoría: La frase del día | Sin Comentarios
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May 07 2008

Adiós a la vieja guardia de Aznar

Por Luis Sancho

Zaplana, Acebes y RajoyPues parece que, poco a poco, se van aclarando las cosas en el seno del Partido Popular después de que hoy anunciará su marcha el último de los escuderos de Aznar, siempre considerando como tales a todos aquellos que no se llamen Mariano Rajoy, claro. Es curiosa la renovación que con tanto orgullo está liderando el jefe de los populares, “relevo generacional” lo llama, que pretende ser una ruptura con el “aznarismo”, con la generación que compartió gobierno con el expresidente, aquellos con los que la opinión pública no resulta favorable ni en el caso de sus más acérrimos votantes.

Y es que razones hay para poner en práctica dicha renovación, ya que los miembros de aquella cúpula de gobierno salieron, justa o injustamente, mal parados del atentado del 11-M y su continuación en los días siguientes al mismo. Y en los años de oposición la cosa ha ido a peor; cuatro años de crispaciones y posicionamientos cuestionables y, para muchos, radicales han cercenado la imágen de unos dirigentes seguramente muy útiles por experiencia y capacidad, pero que se han convertido en un verdadero problema para el partido, que ve como la gente lo identifica con ellos.

Viñeta de Ricardo en El Mundo

Viñeta de Ricardo en El Mundo

Otra cosa es la forma de marcharse, las maneras y la dignidad no ha sido la misma en los casos de Zaplana y Acebes. Me llamó la atención la parsimonia, calma y buen gusto del primero, en su momento, cuando simplemente renunció a su cargo para colocarse de diputado raso en el congreso, puesto que más tarde dejó también para incorporarse en una interesante posición en la empresa privada. Ni un reproche en público, ni una crítica mal dicha; un señor.

En el otro lado de la moneda encontramos ese aire desafiante de Acebes al anunciar su marcha, “le he dicho a Rajoy que no cuente conmigo”, dice. Literal, vamos, rotundidad sin parangón en el comunicado que entregó ayer a la prensa, un texto muy crítico que rezuma malestar y enfado, en el que el buen gusto y la elegancia brillan por su ausencia.

Pero, en cualquier caso, me pregunto yo: ¿son Acebes y Zaplana realmente los últimos supervivientes de aquella etapa que ahora se ve tan negra? Obviamente la respuesta es negativa, pues el mismo Rajoy fue, en su momento, el más cercano a Aznar, como vicepresidente de su gobierno, y colocado a dedo por éste en la dirección del partido. Resulta claro entonces que, puestos a realizar una verdadera renovación en el partido debería ser él mismo el primero en partir, sobre todo si tenemos en cuenta el carácter “generacional” de la misma, la cosa ya tiene guasa. El PP necesita una reacción verdadera, con caras nuevas para la opinión pública, que no exentas de experiencia, y muchas ganas para ejercer una oposición racional y responsable que mejore la imágen y la credibilidad del partido al que pertenecen.

Viñeta de Manel en Público

Viñeta de Manel en Público

Y para que todo esto funcione se hacen imprescindibles unas elecciones primarias, como ya hiciera su rival a finales de los 90. Resulta francamente increíble que a estas alturas de nuestra historia democrática los líderes y candidatos de los partidos políticos sean elegidos a dedo por sus predecesores, y estamos hablando de un partido con miles de afiliados y cientos de compromisarios. Aprendamos de otras democracias más prósperas (aunque este sistema, por desgracia, no sea infalible) y dejemos acceder a los más capaces y con más apoyos reales (voto secreto, claro).

No creo que a Rajoy le esté beneficiando esta imágen de capo de la mafia que proyecta desde las elecciones pasadas, con los ya renombrados barones comunitarios como buitres a su lado a la espera de carroña que llevarse a la boca. Espero que algo cambie tras el congreso de junio, o todo esto terminará pasándole factura muy pronto.

Autor: Luis Sancho | Categoría: Opinión | Sin Comentarios
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Luis Sancho

Luis Sancho

Ingeniero Informático
MBA IE
Fundador de Tenders.es
Fundador de ManyThings

Emprendedor en el sector de Internet y las Tecnologías de la Información.
 
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